30 de noviembre de 2009

Fumosas torres

Suiza vota para prohibir los minaretes en las mezquitas y me viene a la mente el decreto nº 25 del Concilio de Vienne (1311-1312), del que ofrezco su traducción al inglés, que circula por Internet (el original en latín puede consultarse, p. ej., aquí):

It is an insult to the holy name and a disgrace to the christian faith that in certain parts of the world subject to christian princes where Saracens live, sometimes apart, sometimes intermingled with Christians, the Saracen priests commonly called Zabazala [صاحب الصلاة], in their temples or mosques, in which the Saracens meet to adore the infidel Mahomet, loudly invoke and extol his name each day at certain hours from a high place, in the hearing of both Christians and Saracens and there make public declarations in his honour. There is a place, moreover, where once was buried a certain Saracen whom other Saracens venerate as a saint. A great number of Saracens flock there quite openly from far and near. This brings disrepute on our faith and gives great scandal to the faithful. These practices cannot be tolerated any further without displeasing the divine majesty. We therefore, with the sacred council's approval, strictly forbid such practices henceforth in christian lands. We enjoin on catholic princes, one and all, who hold sovereignty over the said Saracens and in whose territory these practices occur, and we lay on them a pressing obligation under the divine judgment that, as true Catholics and zealous for the christian faith, they give consideration to the disgrace heaped on both them and other Christians. They are to remove this offence altogether from their territories and take care that their subjects remove it, so that they may thereby attain the reward of eternal happiness. They are to forbid expressly the public invocation of the sacrilegious name of Mahomet. They shall also forbid anyone in their dominions to attempt in future the said pilgrimage or in any way give countenance to it. Those who presume to act otherwise are to be so chastised by the princes for their irreverence, that others may be deterred from such boldness.
---Norman P. Tanner, Decrees of the Ecumenical Councils, Londres-Washington, 1990.

Esta repulsa a los alminares y a la llamada a la oración viene de antiguo: en su Indiculus Luminosus, Paulus Alvarus Cordubensis (†861) dice de los musulmanes (la traducción es mía) que:
Desde sus alminares, diariamente, con un berrido enorme y monstruoso y rictus de fieras, los labios desatados y las fauces abiertas de par en par, vociferan como si les doliera el estómago, y vociferando como furiosos pregonan "para fortalecer a Maozim con un dios ajeno que ha conocido" [Daniel, 11-39], es decir, a Maozim, al que ellos denominan Cobar [أكبر], o sea, más grande; "con un dios ajeno", es decir, aquel demonio que se le apareció en forma de Gabriel.
Y en el mismo sentido dice Eulogius en su Liber apologeticus martyrum (trad. de F. González Muñoz):
A manera de asnos, con desencajada mandíbula y abiertas sus bocas impuras, emiten su horrible proclama, pero no sin antes tapar sus orejas con ambas manos.
Cada vez estoy más convencido de que, de todas las épocas pasadas, la que más se parece a la nuestra es la de los siglos XIII y XIV, aunque cosas como el proyecto del gobierno egipcio para unificar en 2010 la llamada a la oración (الأذان) no habrían sucedido entonces. La Hartley Film Foundation, por cierto, se ha propuesto documentar y rendir tributo a esta tradición antes de que desaparezca, con un documental titulado Voices and Faces of the Adhan: Cairo.

[Actualización del 01.12.2009:] La prohibición se aprueba por un 57,5% de votos a favor y en 22 de los 26 cantones suizos.
Of 150 mosques or prayer rooms in Switzerland, only 4 have minarets, and only 2 more minarets are planned. None conduct the call to prayer. There are about 400,000 Muslims in a population of some 7.5 million people. Close to 90 percent of Muslims in Switzerland are from Kosovo and Turkey, and most do not adhere to the codes of dress and conduct associated with conservative Muslim countries like Saudi Arabia, said Manon Schick, a spokeswoman for Amnesty International in Switzerland.
---Nick Cumming-Bruce y Steven Erlanger, "Swiss Ban Building of Minarets on Mosques ", The New York Times, 29.11.2009.

28 de noviembre de 2009

Né nella Cina, né nell'India lontana

Un buen amigo, sabedor de mi interés por todo lo relacionado con el "mundo muslim" me envía este enlace a una carta de Haizam Amirah Fernández publicada en la sección de opinión de EL PAÍS, acerca de una serie titulada Un burka por amor que emite Antena 3. En la misma, Amirah, investigador del Área de Mediterráneo y Mundo Árabe del Real Instituto Elcano (eso que ahora llaman un "think tank"), critica que en la serie se confunda a afganos con árabes o que los diálogos estén en árabe clásico.

La verdad es que no he visto la serie ni pienso verla (de imprecisiones como ésas están las pantallas llenas), pero la confusión y el hecho de que la serie se haya rodado en Marruecos me han recordado a una escena de la película En attendant Pasolini (في انتظار بازوليني) de Daoud Aoulad-Syad (داوود أولاد السيد), en la que se está rodando a un puñado de extras, vestidos de legionarios romanos, que salen de una fortaleza a la carrera y al grito más o menos unísono, elevándose poco a poco, de "Dios es más que grande" (الله أكبر), mientras se oye la voz en off del ayudante del director diciéndoles: "¡Volved, volved! ¡los romanos no dicen «Dios es más que grande»!" Una escena más, en fin, de las muchas memorables que tiene este largometraje, como otra en la que estos legionarios de pega abandonan momentáneamente el rodaje para unirse a la comitiva de un funeral, como si se tratara del de un procónsul romano.

Una voz en off parecida, en fin, debería escucharse en la serie española diciendo: "¡Parad, parad! ¡los afganos no hablan en árabe clásico!", pero entonces árabes y afganos dejarían de ser "todos moros" por arte de birlibirloque y se notaría que ficción y realidad no están quizá tan lejos en la mente de sus artífices.

27 de noviembre de 2009

Feliz fiesta y feliz reparto

Aparte de las que figuran en la ilustración, el cordero tiene otras partes: las tres en que suele dividirse con motivo de la fiesta del sacrificio (عيد الأضحى): un tercio se come, otro se regala (o se guarda), y el restante se hace limosna; o lo que es lo mismo: uno es para quienes ofrecen el sacrificio, otro para los familiares y amigos, y el restante para los necesitados.

Dice una fetua que he visto por ahí que, según las distintas escuelas jurídicas, los infieles quedan excluidos del reparto, aunque algunos ulemas lo consienten si se trata de "infieles no beligerantes" (الكفار غير المحاربين). Esta otra, en cambio, dice que no hay nada de malo en darle al infiel si es pobre, cercano, vecino o para "ablandar su corazón" (تأليف قلبه —con respecto al islam, supongo—).

En definitiva, felicidades a todos los musulmanes y feliz reparto.

26 de noviembre de 2009

Oración de una profesora de árabe

Esta "oración de una profesora de árabe" que circula por Internet la he encontrado en uno de los blogs de Aleya Rouchdy:

اللهم اجعله مكسورا عندها منصوبا عندي
اللهم اجعلها من أخوات كانت وأجعلني من أخوات صارت
اللهم اجعلها مفردا واجعلني جمعاً
اللهم اصرفه عنها واجعلني ممنوعة من الصرف
اللهم أجعل معاملتها بالشدة والجزم واجعل معاملتي بالضم والسكون
اللهم اجعله عندها ظرف واجعله عندي حالاً
اللهم اجعله عندي مبتدأ واجعله عندها خبراً
اللهم اجعله عندي فاعلاً واجعله عندها مفعولاً به
اللهم اجعله عندي مرفوعا واجعله عندها مجروراً
اللهم اجعله عندي معرباً واجعله عندها لا محل له من الاعراب
اللهم اجعله عندي جمعاً مذكراً سالماً واجعله عندها فعلاً ماضياً ناقصاً
اللهم اجعله عندي فعلاً صحيحاً واجعله عندها فعلاً معتلاً
اللهم اجعله عندي ضميراً متصلاً واجعله عندها ضميراً غائباً
En español no tiene gracia alguna, porque se trata de un continuo y más o menos ingenioso juego de palabras a partir de una serie de términos gramaticales árabes; y en árabe la tiene, también más o menos, si uno consigue perder de vista el fondo "amargo" del asunto: la poliginia desde el punto de vista de una esposa que, a todas luces, no ve con buenos ojos lo de compartir a su marido. De hecho, el título completo del texto es «دعاء مدرسة لغة عربية تزوج عليها زوجها» (Oración de una profesora de árabe cuyo marido tomó una segunda esposa) y, nada más verlo, he reparado en que a los alumnos suelo advertirles de que, en árabe, uno no "se casa con alguien" (مع) sino "de alguien" (من); es decir, que este verbo en uno y otro idioma rige preposiciones diferentes. Lo que hasta ahora no se me había ocurrido comentarles es que, además, si uno es varón y musulmán, también puede "casarse sobre alguien" (على), como es el caso.

Hace unos días publicaba una entrada relativa a Al-Tahtawi (الطهطاوي), fallecido en 1873, y ahora, rebuscando en Internet, he dado con este compromiso suyo manuscrito (transcripción aquí), por el cual se obliga ante su prima y a la vez cónyuge a "permanecer casado con ella sola, sin más esposa ni esclava, sea cual sea, suspendiéndose el vínculo conyugal si tomara a otra mujer", etc., etc. Mientras ella, prosigue el compromiso, mantenga su afecto, se ocupe de la casa, los hijos y los esclavos y cohabite con él, éste le promete, aparte de todo lo anterior, no disolver el vínculo matrimonial hasta que la muerte los separe. Y en el supuesto, por último, de que sea ella la que le cree inconvenientes a él, "en el pecado", viene más o menos a decir el acuerdo, "lleva la penitencia" (فهي الجانية على نفسها).

25 de noviembre de 2009

Saquemos brillo a nuestras bañeras

En unos días tendrá lugar la fiesta del sacrificio (عيد الأضحى), fiesta grande (العيد الكبير) o, de manera más popular, "fiesta del cordero".

Felicitaciones aparte, con este motivo me permito recomendar la lectura del artículo de Sadri Khiari titulado "Récurons nos baignoires, c’est bientôt l’Aïd el-Kebir!", publicado hace un año en el sitio web del Movimiento de los Indígenas de la República y que tiene poco que ver con la fiesta en sí y mucho con la percepción que se tiene de los musulmanes en Francia:

Tout dans l'affaire prouve d'ailleurs le crime prémédité. Et comme des millions de musulmans tuent des millions de moutons, on peut dire qu'ils sont coupables de génocide. Un génocide motivé par la foi, pratiquée selon des méthodes archaïques, en dehors de toute Raison d'Etat, s'achevant, en outre, par l'absorption des victimes, dans une cérémonie collective irrationnelle, c'est de la barbarie à l'état pur qui déshumanise ceux qui y participent. Ainsi, alors que le mouton est humanisé, le musulman est déshumanisé. En fait, en tant que criminel, il reste un être humain; en tant que barbare, il est un être humain d'avant la Modernité; il n'est donc plus tout à fait un être humain; il a juste suffisamment d'humanité pour qu'on le condamne. En fait, c'est encore plus compliqué que cela; car, égorger un mouton est ce qu'il y a de plus humain, que ce soit dans une baignoire ou ailleurs. Ce que nous reproche, en vérité, la bonne conscience occidentale, en dénonçant notre inhumanité, c'est bien plutôt d'être trop humain et de leur renvoyer à la face leur propre déshumanisation, produite par cette modernité dont ils tirent tout leur orgueil.
Khiari ha publicado recientemente La contre-révolution coloniale en France. De de Gaulle à Sarkozy.

23 de noviembre de 2009

Romanticismo e ilusión

Dice la presentación del proyecto Biblioteca Virtual de Arabistas y Africanistas Españoles, de Fernando Bravo López:

En cualquier caso, esta página también pretende ser un tributo a aquellos hombres (de momento sólo hombres) que, con muy pocos medios, pero con no poco romanticismo e ilusión, dedicaron sus vidas a estudiar el árabe como lengua y las obras legadas a las siguientes generaciones por las culturas andalusí y arabo-islámica clásica.
En primer lugar, dos observaciones:
  1. El árabe, ¿se puede estudiar de otro modo, aparte de como lengua?
  2. Lo que en el texto se denomina "cultura andalusí", ¿no sería parte de la "arabo-islámica clásica"?
Y en segundo, una reflexión: me pregunto qué pensaría un arabista como García Gómez al ver que en 2009 se le rinde tributo metiéndolo en el mismo saco que a los africanistas:
Cierto es que siempre ha habido arabistas y arabófonos, y que en los fundos de estudio colindantes con el nuestro han crecido siempre otras especies vegetales del arabismo. Antaño fueron los «africanistas», que entre nosotros no dieron gran cosa de sí para la gran ciencia (quisiera salvar con el símbolo del benemérito P. Lerchundi lo que entre ellos hubo de bueno). El fin del «colonialismo» ha dado al traste con este movimiento, que en general no rebasó la diferencia en otros tiempos existente entre la filología latina de las Universidades y el latín de los Seminarios diocesanos.
---E. García Gómez, "Prólogo", en F. Corriente,  A Grammatical Sketch of the Spanish Arabic Dialect Bundle, Madrid, 1977, p.xi.

Fernando Bravo López es autor de una tesis doctoral sobre islamofobia y antisemitismo.

22 de noviembre de 2009

Temporada de migración

In fact, in several instances translators have definitely worked from my translation rather than from the original. When it came to the Spanish translation of Tayeb's novel, the Spanish publisher started out by indicating that he wished to have the novel translated from the English [...]. Then the publisher changed his mind and said that the translation would after all be made straight from the Arabic. When the novel came out I asked for a copy and saw that several minor changes I had made in my translation —with the author's agreement— had mysteriously also found their way into the Spanish translation!
---Denys Johnson-Davies, Memories in Translation. A Life between the Lines of Arabic Literature, The AUC Press, 2006, p. 86.

Tawfiq al-Hakim y Massignon

One day when I was visiting him at al-Ahram, he opened the drawer of his desk and produced, with evident glee, a letter from the great French Arabist Louis Massignon [...]. The letter, I was surprised to see, was written in Arabic and contained a number of grammatical errors, and it was these that Tewfik al-Hakim wanted to point out to me. Why, I asked myself, had Massignon risked writing in Arabic to someone he knew very well was perfectly able to read a letter in French? I myself studiously avoid writing in Arabic unless forced to do so, only too aware of the delight caused by any mistakes I might make.
---Denys Johnson-Davies, Memories in Translation. A Life between the Lines of Arabic Literature, The AUC Press, 2006, p. 35.

Johnson-Davies (II)

I continued with Arabic but was dogged by the feeling that I was being taught a dead language, yet another Latin, which put me off. One of my troubles was that my teachers of Arabic [...] had never, to the best of my knowledge, visited anywhere in the Arab world and their interest in it was confined to its past. [...]

I remember vividly the experience, when I was in Cairo in the 1940s, of attending a stultifyingly boring lecture by a distinguished Orientalist, and noticing that the Egyptian sitting alongside me appeared to be taking notes—but not at all: he was marking down the number of errors being committed by the great Orientalist in the course of his lecture!
---Denys Johnson-Davies, Memories in Translation. A Life between the Lines of Arabic Literature, The AUC Press, 2006, passim.

Johnson-Davies (I)

This was 1938: Great Orientalists like Nicholson and Arberry were still around. Many of them, however, the young man was soon to notice, had no practical interest in the Arab world at all; they couldn't really speak Arabic, knew nothing about Arab life and sustained only the most detached fascination with classical Islam, Sufism and the old canon.

"I suppose I was something of a novelty in those days; an Orientalist who actually spoke Arabic," he laughs.
---Amina Elbendary y Youssef Rakha, "Denys Johnson-Davies: Of friends and letters", Al-Ahram Weekly, 571 (2002).

De aquellas pajas

Otra de las imaginarias dificultades en estos estudios es la correspondencia de las letras con las que uno tiene conocidas; y en verdad que la dificultad es insuperable, según en qué sentido se plantea la cuestión. Al estudiar una lengua muerta, o que se estudia como tal, importa poco que demos a las letras una pronunciación más o menos propia. Hay que contentarse con que sea aproximada, pues la exactitud es imposible de obtener, o al menos de probar: no sabemos con seguridad cómo pronunciaba Cicerón su nombre, y sin remontarnos tan lejos es casi seguro que no entenderíamos la pronunciación a Don Alfonso el Sabio: por tanto no debe asustarnos el que alguno nos diga que Mahoma no nos entendería.
---Francisco Codera y Zaidín, Elementos de Gramática árabe para uso de los alumnos de D. F. C. y Z., Madrid, 1886, p. 6.

David Cowan

«وما توفيقي إلا بالله» ("Mi éxito sólo se debe a Dios"): con estas palabras comienza "Al-Hajj" (الحاج) David Cowan, alias "Abu Adel" (أبو عادل) su An introduction to modern literary Arabic, aparecida en 1958 y traducida al español no hace mucho. Una nota publicada en el diario Asharq Al-Awsat por una antigua alumna suya nos cuenta que Cowan, nacido en Escocia en 1915 y convertido al islam a los 16 años de edad, había comenzado a estudiar el árabe sin profesor, por correspondencia, durante un año, seguido de otro en la Universidad de Londres y obteniendo en 1933 una beca para proseguir sus estudios en la de Al-Azhar, en El Cairo. Siete años después se licenciaría en lengua árabe por la U. de Cambridge y trabajaría sucesivamente para la embajada británica en El Cairo, MECAS y SOAS, donde permanecería hasta su jubilación a los 70 años de edad:

Despite his unusual command of Arabic, he did not have a particularly successful academic career and was never appointed beyond the position of reader. The reason for this was that he had not troubled to take a doctorate and had not produced the myriad scholarly articles and books that are a sine qua non for advancement in the academic world.
---Denys Johnson-Davies, Memories in Translation. A Life between the Lines of Arabic Literature, The AUC Press, 2006, p. 11.

20 de noviembre de 2009

Trigo y paja

[Ammar Al-Jundi:] —¿Estás satisfecho con el arabismo español actual?
[Ignacio Gutiérrez de Terán:] —Pues no mucho, porque hay de todo, bueno y malo. No; es más, hay algo bochornoso de lo que sigue adoleciendo y que me da vergüenza ajena, que es el hecho de que algunos colegas no sepan árabe. Y me da vergüenza porque esa ignorancia lleva aparejado un desprecio explícito o implícito de todo lo árabe e islámico. Estas dos "lacras", lamentablemente, caracterizan a un gran número de arabistas españoles. Los estudiantes, los investigadores y los docentes de origen árabe saben perfectamente que dar con un profesor que domine el árabe hablado y escrito es verdaderamente difícil... Y qué decir del número de profesores universitarios españoles capaces de comunicarse con sus alumnos en árabe o mantener una conversación relativamente prolongada en este idioma.

They bake beans everywhere

When a Master of Arts candidate was asked why he does not speak the Arabic he had studied for so many years he replied: Because I learned it at the university where the teachers themselves including the professor (the only one who is supposed to know and guide in all issues of Arabic and Islam!) speak English among themselves.

It is really surprising that such a knowledge is not perquisite in filling the positions of professorships. Just try to imagine that a professor of Finnish language and literature from, say Syria, visits Helsinki and uses English during his stay at the university and gives a lecture in Arabic or English on the Arabic translation of Sinuhe the Egyptian by Mika Waltari.
---Haseeb Shehadeh, "Arabic in Finland", The Middle East: Interpreting the past. 5th Nordic conference, Lund, 2001, p. 5.

Silvestre de Sacy según Al-Tahtawi

Que los extranjeros no entienden la lengua de los árabes si no la hablan como ellos, pese a lo que pudiera parecer, no tiene fundamento, y prueba de ello es que en París yo me reuní con un noble francés, famoso en tierras europeas por su conocimiento de las lenguas orientales, especialmente el árabe y el persa, el llamado Barón Silvestre de Sacy, uno de los grandes de París [...] que, según se decía, había aprendido el árabe por la fuerza de su entendimiento, la sagacidad de su intelecto y su abundante saber, y no por medio de un maestro, salvo en sus comienzos [...] salvo que al leer pronunciaba como un extranjero y no podía hablar en árabe a menos que tuviera un libro entre sus manos. [...] En definitiva, su conocimiento, en especial del árabe, es proverbial, aunque sólo sea capaz de hablar en árabe con extrema dificultad.
---رفاعة رافع الطهطاوي، تخليص الإبريز في تلخيص باريز، الدار العربية للكتاب، 1991، ص. 101، 105.

19 de noviembre de 2009

Tic islamo-cristiano

islam.
(Del ár. clás. islām).
1. m. islamismo.
2. m. Conjunto de los hombres y pueblos que siguen esta religión.
---Real Academia Española. Diccionario de la Lengua Española, 22ª ed.

Últimamente he desarrollado un tic que consiste en sustituir automática y compulsivamente palabras como islam, islámico o musulmán, cada vez que las leo o escucho, por otras equivalentes como cristianismo, cristiandad o cristiano. Trato, por así decirlo, de imaginar si del islam se habla en los mismos términos en que hablaríamos de una religión que nos resulta más familiar. En mi caso, p. ej., que trabajo en un Área de Estudios Árabes e Islámicos, me pregunto qué sentido tendría un Área de Estudios Griegos y Cristianos, o Latinos y Cristianos, o asignaturas como Sociología de la Cristiandad Contemporánea o Sociología del mundo cristiano (que comenzaría, por cierto, preguntándose si el mundo cristiano existe).

Si todos nos entregáramos de vez en cuando a este ejercicio, descubriríamos, tal vez, en qué casos la distinción o la aplicación de la etiqueta está justificada y en cuáles no.

18 de noviembre de 2009

Cosas de comer, de usar y de mirar

Ayer pasó por Murcia Santiago Alba Rico para ofrecer una conferencia (o una reflexión en voz alta más bien) en el Aula CAM de Murcia con el título "Hambre y opulencia. Claves para entender la crisis", inspirada en su último libro, Capitalismo y nihilismo, y dentro del ciclo de conferencias "¿Consumir hasta morir?" organizado por el Foro Ignacio Ellacuría.

Quienes se perdieron este verdadero banquete para la razón, la imaginación y la memoria, pueden leer una paráfrasis de la charla en el blog de Bernardo Pérez Andreo.

Como decía hace poco en SEEA-L, la lista de correo de la Sociedad Española de Estudios Árabes, Santiago es probablemente el español más lúcido de los pocos, arabistas profesionales incluidos, que se interesan por el islam y el mundo árabe (véase, p. ej., su ensayo titulado El Islam jacobino o su Iraq, un cuento para niños).

Peatones

Esta foto la tomé el pasado mes de abril en Rabat. La señal que aparece en ella contiene un evidente error en la elección del caso gramatical (الراجلين por الراجلون), pero lo interesante es que el error se debe a una ultracorrección: si se agranda la imagen haciendo clic sobre ella, se observa una etiqueta adhesiva que cubre con la letra equivocada (ـيـ), impresa en ella, la letra correcta (ـو), grabada en la placa. De hecho algún viandante (comprometido, supongo, con el uso normativo de la lengua) había arrancado las pegatinas de algunas señales, devolviéndolas así a su فصاحة original.

Con independencia de los motivos que pueden originar semejante vacilación, y se me ocurren varios, la imagen me trae a la mente un tópico, ya clásico, al que recurren con frecuencia algunos colegas arabistas y que consiste en sentenciar, a la vista de cualquier lapso como éste, que "ni los árabes saben árabe", con el fin, intuyo, de justificar su propia ignorancia o de ponderar la importancia de un conocimiento gramatical teórico a la antigua usanza, el suyo, que por sí solo no conduce realmente a ninguna competencia lingüística efectiva. No es raro, de hecho, advertir incluso una cierta suficiencia, cuando no regusto malsano en quienes pillan al nativo en algún error o dificultad de éste u otro tipo:

Yo me he metido hoy solo por un barrio moro entrando en cafés y tiendas: son muy amables, sobre todo hablándoles de España y sus cosas morunas; uno algo literato, que leía libro sufí [sic] se admiraba que yo se lo tradujese al francés. Había cosas que no entendía el pobre.
---M. Asín Palacios, citado en J. Valdivia Valor, Don Miguel Asín Palacios. Mística cristiana y mística musulmana, Madrid, 1992, p. 36.

(Obsérvese cómo Asín Palacios, significativamente, traduce al francés, en lugar de parafrasear en árabe.)

El argumento, por descontado, tiene tan poco fuste como decir que los españoles no saben español porque cometen faltas de ortografía o dicen "andáramos" en lugar de "anduviéramos", pero ante todo pasa cruelmente por alto realidades como la amplitud del analfabetismo en el mundo árabe y el fenómeno de la diglosia, que mantiene una brecha entre la norma, preferentemente escrita, y la lengua hablada mucho mayor que la existente en español.

15 de noviembre de 2009

Ezequiel Uricoechea

Buscando información sobre Ezequiel Uricoechea (Bogotá, 1834-Beirut, 1880), catedrático de árabe en la Universidad Libre de Bruselas (1878), traductor al francés de la gramática de C.P. Caspari y autor de una de árabe vulgar "según el método de Ollendorf", he localizado este fragmento de una carta suya a Rufino José Cuervo, acerca del viaje de estudios por Oriente Medio que planeaba realizar en 1880 y que concluyó trágicamente el verano de aquel año en Beirut, donde Uricoechea falleció:

De ahí voy a Alejandría por unas pocas horas, y luego directamente a Beirouth. Allí consulto con los conocidos, y dos días después tomo la diligencia para Damasco. En esa ciudad pienso arrendar una casita y tomar cocinera, criado, y... si fuese posible, una maestra de árabe, que el maestro con quien pienso consultar aquella mi gramática de árabe vulgar que le mostré a U., ya lo encontraré en la calle. Si logro instalarme así, en familia, me quedo allá todo el tiempo, menos un mes que iré a vivir con alguna tribu en el desierto. Voilà mon plan.
---Mario Germán Romero, Epistolario de Ezequiel Uricoechea con Rufino José Cuervo y Miguel Antonio Caro, Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1976, p. 258.

Uricoechea se había iniciado en el estudio del árabe de forma autodidacta en 1876, a los cuarenta y dos años de edad. "No he visto", decía en otra carta dirigida a Cuervo desde París, "lengua más difícil: hace ocho meses emprendí su estudio y estoy apenas comenzando a buscar palabras en el diccionario" (ídem, p. 187), y cuatro años después, como señala la noticia de su muerte publicada en L'Indépendence Belge de Bruselas (reproducida en C.I. Botero, "Ezequiel Uricoechea en Europa: del naturalismo a la filología", Boletín Cultural y Bibliográfico, 39, 2002, nº59, p. 10):
[...] Il voulut aller faire de nouvelles études dans le pays où l'arabe se conserve dans sa plus grande purété: Damas, l'Hedjaz, le désert arabique. Il partit de Bruxelles au commencement de juin. Mais arrivé à Beyrouth, il fut atteint de la dyssenterie et succomba.
Pese a lo tardío y fugaz de su vocación, es interesante comparar la trayectoria y actitud de Uricoechea con la de Francisco Codera, nacido dos años después y fallecido en 1917, reacio al aprendizaje y la enseñanza del árabe hablado.

Quite a different matter

Han pasado 35 años, pero con respecto al árabe hay quien todavía no se ha enterado:

Previously it was just a question of teaching about the language; now there is the question of imparting the skill of using the language, which is quite a different matter.
--- E.C. Stork y J.D.A. Widdowson, Learning About Linguistics, 1974, p. 173 (citado en C. Morales, I. Arrimadas, E. Ramírez y A. López Gayarre, La enseñanza de las lenguas extranjeras en España, CIDE, 2000, p. 54).

Sin pretensiones

Hace poco he descubierto que el diario ABC ha abierto en su sitio web una hemeroteca electrónica a través de la cual es posible obtener copias, en formato PDF, de páginas sueltas de números antiguos, tanto de la edición madrileña como de la sevillana, Blanco y Negro, etc. Este archivo resulta de interés, por ejemplo, para la historia del arabismo español, ya que es posible localizar y consultar los artículos que publicó Emilio García Gómez en este diario a lo largo de su carrera, noticias relacionadas con la enseñanza del árabe, Marruecos, etc., e incluso anuncios por palabras como el de la imagen, que remiten a la época de fiebre colonial en que el estudio del "árabe vulgar" (dialectal, en este caso el de Marruecos) se promocionaba como clave y garantía de éxito en "África", dando lugar, de hecho, a una cierta polémica entre sus partidarios y Francisco Codera, a la sazón el mayor representante del arabismo académico español, quien desaconsejaba tanto su enseñanza formal (en universidades y escuelas de comercio) como, prácticamente, su aprendizaje mismo (salvo en el caso de militares y diplomáticos) —todo ello, en mi opinión, con el doble fin de mantener el monopolio de su escuela sobre el árabe y evitar al mismo tiempo quedar en entredicho por su falta de competencia en dicho idioma.