14 de octubre de 2010

Entre pitos y flautas

En España no hay, que yo sepa, ninguna asociación cuyos fines sean "facilitar la comunicación y la colaboración entre profesores de árabe, y promover el estudio, la crítica, la investigación y la formación en el ámbito de la didáctica del árabe como lengua extranjera" a la manera en que lo hace, p. ej., la American Association of Teachers of Arabic (AATA). Es decir, una asociación que agrupe a quienes enseñamos árabe en España, que somos profesores universitarios, de Escuela Oficial de Idiomas y de otro tipo de centros públicos y academias privadas. De hecho, sólo hay una que guarde alguna relación con este terreno, la Sociedad Española de Estudios Árabes (SEEA), que es "una asociación científica creada en 1993 que agrupa a profesores e investigadores interesados en el desarrollo, promoción y difusión de los estudios árabes en España". Hasta hace unos años la actividad de la SEEA consistía básicamente en la organización de simposios anuales, pero coincidiendo con mi incorporación a la Universidad de Murcia en 2006, el que ha sido presidente de la asociación hasta el pasado día 3, Alfonso Carmona, me pidió que creara una lista de correo electrónico en la que los socios y otras personas interesadas en los estudios árabes pudieran intercambiar información, debatir cuestiones de interés, etc. Así, y gracias a los medios técnicos que ponía a nuestra disposición la U. de Murcia, nació SEEA-L a comienzos de junio de 2006.

Cuatro años después, podría decirse que SEEA-L ha cumplido con sus objetivos iniciales. Aunque la participación es más bien baja (o poco diversa) si se tiene en cuenta que el número de suscriptores ronda los 200, la lista se ha convertido en el lugar idóneo para cualquier tipo de intercambio relacionado con los estudios árabes: noticias, enlaces, opiniones, etc. Además, unos nueve meses después de su lanzamiento desaparecía ARABIYYA, la lista promovida por los creadores del primer Arabismo.com (1999-2006), sitio del que fui colaborador ("ocasional", según uno de ellos, artífice del segundo). ARABIYYA, albergada en RedIRIS y activa desde 2002, pretendía en cierto modo ser la versión profesional, bajo suscripción, del foro de Arabismo.com, que había sido el primer espacio en la red donde se había discutido la situación de la enseñanza del árabe en España (con hilos del tipo "¿Por qué los licenciados no sabemos hablar árabe?", "¿Filología Árabe como el resto de las filologías?" o "Sobre la calidad del profesorado de árabe", por mencionar sólo algunos ejemplos), y en ocasiones demasiado abiertamente, lo que llevó incluso a la eliminación, en marzo de ese mismo año, de una serie de mensajes anónimos que contenían al parecer (yo no llegué a verlos) alusiones a profesores con nombres y apellidos.

El caso es que así, entre pitos (los más) y flautas (las menos), llevo ya casi diez años abordando el tema de la enseñanza del árabe en foros de este tipo, donde coincidimos profesores y alumnos, y desde entonces llevo escuchando prácticamente los mismos argumentos, repetidos casi palabra por palabra y todos con un mismo y único objetivo: quitarle hierro al asunto, maquillarlo o, directamente, escamotearlo. Pero no piense el lector que se trata de debates multitudinarios ni nada por el estilo: son pocos, muy pocos realmente los que se toman la molestia de negar o edulcorar la evidencia. La inmensa mayoría, ya sea por hastío, indiferencia, prudencia, disimulo o una mezcla de todo lo anterior, calla y, en cierto sentido, otorga, consciente tal vez de que abordar el tema no lleva en sí a ninguna parte, salvo a significarse. Yo por mi parte, si hablo, no es confiando en convencer a nadie (y menos a los que no otorgan), sino en que alguien de la misma opinión que yo, o al menos con la misma inquietud, recoja el testigo, si no ahora tal vez en un futuro cercano, y se sienta algo menos solo de lo que otros nos hemos sentido. No creo pecar de profesor-amigo-de-sus-alumnos (el equivalente en el terreno de la docencia a esos padres que se dicen amigos de sus hijos), si digo que es la formación a la que tienen derecho lo único que me interesa y me preocupa, porque el resto, las lecciones que se puedan extraer de este tout pour l'arabe; rien par l'arabe ya hace tiempo que las extraje.

1 comentarios :

Jesús dijo...

Por alusiones: iba a salir al hilo de algo parecido una llamada de atención desde la Alcalá del siglo xvi («mal 'ya antiguo', consuelo de tontos») una cosa parecida a esta, pero igual se adelanta una llamada a la comparación (y a cierto desdoro) desde el Hebraísmo, complutense pero mudado, del siglo xxi. Que nos sea leve.

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